OBESIDAD INFANTIL Y ADOLESCENTE, ¿A QUE SE DEBE Y COMO PODEMOS SOLUCIONARLO?
Hoy en día, nos encontramos con un alto índice de obesidad infantil y adolescente, a continuación, daremos a conocer algunos consejos a seguir, tanto por padres, educadores y los principales implicados en esto, los niños.
Sedentarismo y malos hábitos alimenticios causan principalmente sobrepeso y obesidad, que a su vez, causan trastornos metabólicos y psicológicos que afectan la calidad de vida de los niños. En Chile casi el 30% de los niños en edad escolar son obesos. Un niño obeso tiene 10 veces más probabilidades de ser un adulto obeso.
Existe la teoría de pensar que cuando un niño es gordo, es un niño sano, nutrido, pero lamentablemente no es así, porque no son gordos por tener una buena alimentación, al contrario, es porque no existe la preocupación de que los niños coman cosas saludables y a las horas que corresponde. Además de esto, los niños gordos suelen no ser felices, porque generalmente son ellos a los que todos molestan, los que no pueden hacer bien las actividades físicas, entre otras cosas que contaremos a continuación.
¿Por qué se produce la obesidad?
Una persona se vuelve obesa cuando ingiere más calorías de las que gasta. Esas calorías se acumulan, en forma de grasa, en unas células llamadas adipocitos. Hay obesos que tienen estas células muy llenas (obesidad hipertrófica); y otros que tienen más cantidad de adipocitos de lo normal. En ciertos períodos, como la primera infancia y la pubertad, los adipocitos se reproducen. Si el niño durante estas etapas se alimenta incorrectamente, corre el riesgo de aumentar excesivamente la cantidad de estas células, lo cual favorece la formación de la obesidad en el niño.
Muchos padres dejan que sus hijos engorden suponiendo que "ya adelgazará cuando sea grande"; esto es, evidentemente, un grave error.
¿Cómo lograr una alimentación escolar saludable?
Como los niños tienen una jornada escolar completa, es necesario que el servicio de alimentación que entrega el colegio sea el adecuado, para esto, este servicio crea un menú alimenticio diario durante la jornada escolar, que contiene: frutas, verduras, proteínas. Pero lamentablemente, no siempre es así, por esto, son los padres los que deben fijarse y preguntar ¿cual será la comida que recibirán sus niños?. Otra opción, es enviarles comida desde la casa, pero para esto, los padres deben procurar darse el tiempo de preparar comidas sabrosas, nutritivas, livianas y sobre todo saludables, no enviar comidas fáciles de preparar (chatarras) o altas en grasas.
También, juega un papel fundamental el tema de la colación de los niños. A media mañana es recomendable una colación que permita al niño seguir activo y no llegar al almuerzo con hambre excesiva. Lo importante es que la colación sea variada y en porciones pequeñas, por ejemplo: frutas, cereales, yogurt, etc. Otra cosa importante es la ingesta de calcio que deben consumir los niños, 3 veces al día, por otra parte, los adolescentes deben consumir 5 veces al día.
Para cuidar el peso de los niños debemos:
- Evitar el consumo de alimentos y caramelos mientras el niño mira la televisión o está inactivo.
- Mantener un esquema ordenado de alimentación con cuatro comidas diarias y colaciones escolares solamente.
- Evitar la asociación entre premios o regaloneos con alimentos o golosinas.
- No cambiar el almuerzo por un yogurt o postre lácteo porque "al niño no le gusta la comida".
- Evitar el consumo frecuente de bebidas azucaradas o gaseosas junto a las comidas, hacer que tomen agua.
¿Cómo podemos tratar la obesidad infantil?
Este no es un tema fácil, ya que, el tratamiento individual de la obesidad infantil suele ser poco exitoso y ello se debe a la falta de objetivos y la poca voluntad de los niños. ¿Por qué ocurre esto?, principalmente, porque los niños no querrán hacer dietas alimenticias si sus compañeros y familias no las hacen. No se puede esperar que un escolar adopte buenas costumbres alimentarias si sus padres seguirán comiendo como siempre lo habían hecho, no se puede privar a un niño a comerse un pastel, si los padres se lo comerán frente a él.
¿Un niño gordo es un niño sano y feliz?
Para esta pregunta, los padres juegan un rol fundamental en la prevención de obesidad de sus hijos, no podemos medir nuestro cariño hacia el niño por el estomago, no hay que demostrar tanta alegría porque se lo comió todo, ni tampoco ofrecerle golosinas por haberlo hecho o por verlo llorar por ejemplo.
Un niño gordo definitivamente no es un niño feliz, porque tanto como los amigos del colegio y los del vecindario, siempre va a ser el objeto de risas. Los niños a la edad de 10 años pueden ser muy crueles y no medir las consecuencias que pueden traer sus bromas y burlas.
¿A que debemos que en chile exista tanta obesidad en adolescentes?
Todo se debe a los malos hábitos nutricionales familiares, a una oferta ilimitada de productos ricos en grasas y azúcares, y la alta capacidad y facilidad de obtener productos poco saludables, como la comida rápida.
Además en los escolares prevalecen los hábitos sedentarios, donde las horas de inactividad física (tiempo dedicado al sueño, TV, estudio, transporte, etc.) predominan ampliamente sobre las horas de actividad física.
A esto se suma la poca infraestructura que entrega el país y los colegios (establecimientos educacionales y locales comunales) para la realización de actividad física, al contrario, es mucho mas fácil encontrar lugares donde hacer una vida sedentaria, como ver televisión, video juegos y computación.
La estrategia más adecuada para disminuir la prevalencia de la obesidad, y de esa forma la de las enfermedades cardiovasculares y diabetes, es promover en la población hábitos nutricionales y estilos de vida saludables desde etapas tempranas de la vida.
"La actividad física tiene un rol muy importante en la salud física de los niños, no va por las horas que realicen actividades, si no que en la calidad de esta, para esto, es necesario contar con educadores físicos que cuenten con los conocimientos y habilidades necesarias para entregarle a los niños determinadas horas de actividad que ayuden a mantenerlos en forma. Claramente, esto complementado con los hábitos de buena alimentación que deben adquirir los niños".
Con todos estos datos entregados anteriormente, podemos llegar a la conclusión de que los niños no son los causantes de su obesidad, es mas que nada la preocupación de los padres y la enseñanza de estos mismo y de los educadores porque los niños tomen conocimiento de los hábitos alimentarios que deben adquirir y de que pueden y no pueden comer.
Es de esperar también, que los medios de comunicación empiecen a formar parte de este proceso, porque no es posible que casi la mitad de los niños chilenos sufran de obesidad y nadie haga nada al respecto. Por lo menos, si no se les puede quitar el hábito a los niños de no ver televisión, esta misma debería inculcarles a tener una buena alimentación, mostrar más deportes y actividades que puedan hacer con amigos y familia, así, lograr motivarlos a llevar una vida mas sana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario